Tipos de entrevista

Tipos de entrevista

Las grandes corporaciones o empresas importantes suelen realizar una serie de entrevistas a los candidatos a ocupar el puesto de trabajo.

La entrevista es el ejercicio de “pregunta-respuesta”; la entrevista laboral se encuadra bajo un objetivo central o fundamental. En síntesis es saber sobre la persona que aspira a un puesto de trabajo -hasta ese momento vacante-. Mientras más se sabe del o los aspirantes, la empresa estará en mejores condiciones de seleccionar al o a los que próximamente engrosarán las filas de la misma en las áreas correspondientes.

Las grandes corporaciones o empresas importantes suelen realizar una serie de entrevistas a los candidatos a ocupar el puesto de trabajo. Para una mejor selección de las personas que aspiran al puesto, los profesionales de Recursos Humanos y los psicólogos en materia laboral, al través de los años, han desarrollado un esquema por el que se aplican diversas entrevistas. Algunos aplican 4 entrevistas, mientras que otros hasta ocho.

  1. Entrevista estructurada; b) entrevista no administrada; c) entrevista de preselección/ entrevista de selección/ entrevista final; d) Panel de entrevista; e) entrevista de estrés; f) entrevista libre) g) entrevista personal/ entrevista grupal h) entrevista de evaluación.

Claro que no podía faltar un tipo de entrevista para estos nuevos tiempos, denominada “Entrevista a Millennials”; precisamente es para este tipo de jóvenes y por la cual -así, en forma inesperada- se realizan preguntas ‘curiosas’ que sorprenden al candidato, pero que si responde a las mismas dan pauta a fin de saber qué tan presto se encuentra para solucionar problemas que surgen inesperadamente.

Esas preguntas inesperadas y ‘curiosas’ a los millennials son, por ejemplo, el número de pelotas de golf que caben en un mini o que diga los objetivos para usar el cinturón de seguridad; también si conoce tres ganadores del premio Nobel (cualquier género) o la interrogante, de buenas a primeras, “¿qué lees?”.

Cada una de ese tipo de entrevistas, obvio, tiene sus fines u objetivos, pero todas conectan, porque ese es el punto, es decir, conocer lo más que se pueda del aspirante a ocupar tal vacante.

El entrevistador lleva la batuta y de él dependerá que el candidato sea considerado para una segunda entrevista. De hecho, el entrevistador estudia al candidato en ese primer encuentro; verá cómo se desenvuelve, cómo se presentó vestido, si fue a tiempo o hubo retraso y evalúa la comunicación verbal.

En una segunda entrevista ya se cuenta con una mejor estructura; se pretende conocer ideas del aspirante, qué conoce de la empresa misma, del trabajo a desarrollar, si es o no nuevo para esa área e incluso el salario que pretende. Y una tercera (si no hasta una cuarta) es cuando prácticamente está a punto de ser contrato, pues será una entrevista con la jerarquía de la empresa.

Empero para empresas más modestas -las llamadas micro o pequeñas- no hay tantas entrevistas; en todo caso es una y después de cerrar el tiempo de convocatoria -que puede ser de dos a tres días-, es el dueño o el gerente general o incluso un familiar de aquél, quien determina la selección del candidato a ocupar la fuente de empleo. En realidad es una evaluación no tan profunda, pero sí un mínimo perfil de la persona (estudios, experiencia, en qué empresas ha trabajado).

Sabías que… hay una “entrevista de desvinculación”? Es aquella destinada para quienes renuncian a la empresa; entre los objetivos está, esencialmente, conocer por qué se separa de la organización y ante ello la empresa estudiar tal renuncia y posibles consecuencias.

IngridMoss

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