Haz que los horarios flexibles funcionen en tu empresa

Haz que los horarios flexibles funcionen en tu empresa

Los horarios flexibles va con el fin de retener a los talentos

Muchos aseguran que es un magnífico sistema de trabajo, con lo cual aumenta la productividad, se advierte un mejor ambiente laboral, además de que entre el personal baja el estrés al igual que el ausentismo e incrementa la satisfacción individual, entre otros factores positivos. Nos referimos al establecimiento de los horarios flexibles.

No es una moda pasajera, sino una tendencia, un sistema de trabajo que habrá de aplicarse con cuidado a fin de que sus resultados sean mejores; no es solamente porque tal o cual empresa especialista en asuntos laborales o de recursos humanos te recomendó instrumentar los horarios flexibles.

Sobretodo habrá que ver algo de vital importancia: la participación de los trabajadores o colaboradores, porque sin ellos no habrá nada que funcione. Si la empresa cuenta con sus equipos de trabajo para diferentes áreas, ellos deberán dar su opinión una vez que se les explique el por qué el cambio de horario fijo a flexibles.

“El horario flexible ha demostrado ser más positivo que negativo, en costos, en productividad y eficiencia, pero siempre que se parta de un principio de organización y buen entendimiento trabajador y empresa”, señala la página web economipedia.

Y aunque parezca increíble, esto de los horarios flexibles no sólo tiene como meta aumentar la productividad -que de hecho es un objetivo de siempre- y mejorar el clima laboral con los trabajadores o colaboradores, sino incluso va con el fin de retener a los talentos.

Cuando se nos reitera a menudo que todo evoluciona y que ese cambio en principio se ve con reticencia, la realidad es que quien no se atreve a la transformación su avance -si es que logra avanzar algo- será muy relativo.

Lo mismo sucedió con aquella idea del trabajo en casa (home office); muchos pensaron que eso no serviría, ya que no se tendría la estrecha vigilancia hacia trabajador. Sin embargo, hoy en día es un sistema de trabajo ya muy común e incluso va de la mano con los horarios flexibles.

Dejar a un lado ese horario rígido de hace más de un siglo, por el cual el empleado ingresaba a la fábrica y oficina a las 8 de la mañana para salir a las 17 horas (con una hora para la comida) o de las 9 a las 18 horas, y entrar a este sistema de los horarios flexibles es actualizarse.

Con la flexibilidad del nuevo sistema laboral, una forma es la de horarios escalonados (unos entrarán a las 7, otros a las 9 y otros a las 10); cada uno sabe las tareas que tiene encomendadas y en eso no hay discusión. Tan solo en en este escalonamiento, el trabajador disminuiría el estrés, organizaría mejor su tiempo y estaría en mejores condiciones para desarrollar sus tareas en la empresa u oficina.

Quizá, como todo, al principio habrá algunos problemas menores; empero esto es como un engranaje, es decir, va encontrando su espacio al ritmo de la velocidad y al cabo de un tiempo, toda la maquinaria está trabajando con el compás deseado. 

Confianza de la empresa y entrega y responsabilidad por parte de los trabajadores -cualquiera que sea su rol-, son los factores necesarios para el óptimo funcionamiento de los horarios flexibles. Y es que si la empresa no expresa su confianza en sus colaboradores, estos harán lo propio y nada positivo saldrá de mantener esa actitud entre las partes.

Y como en toda empresa, es el Departamento de Recursos Humanos el que tendrá que jugar un papel importante en todo esto; esa área sabe que probablemente el horario flexible no sea aplicable en toda la empresa o que haya excepciones hacia ciertos trabajadores que, quizá, por su comportamiento no sabrán responder positivamente al nuevo sistema de horarios. Pero esos son los imponderables que no deben detener lo que toda empresa moderna y actualizada debe de realizar.

IngridMoss

IngridMoss

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