¿Por qué se debe evaluar desempeño?

¿Por qué se debe evaluar desempeño?

El feedback surge para completar el ciclo de lo que toda empresa debe conocer.

Si vas a la universidad es porque estás estudiando para lograr alguna licenciatura y porque, además, quieres superarte, demostrar a tus padres y demás familia y amistades que estudiar tiene su recompensa. Pues es exactamente lo mismo cuando entras a laborar a una empresa, pues tu actitud, tu desempeño, dedicación y compromiso con quien te contrató va más allá del pago de un salario, es decir, demostrar que sabes realizar bien las cosas y que la constancia y dedicación van hacia un destino: superación.

La evaluación de los empleados o trabajadores es algo mucho muy importante para la propia empresa, porque con ello conocerá a los prospectos que demuestran interés en la empresa misma y que ésta no sólo aumente la productividad y presencia en el mercado, sino también que su proyección esté asegurada con los mejores elementos humanos.

De acuerdo con los profesionales conocedores del tema, el desarrollo particular de cada empleado debe estar alineado o estar en el mismo carril con los objetivos o metas de desarrollo de la empresa. En ese punto juega un papel fundamental el departamento o área de los Recursos Humanos de la empresa, ya que de la evaluación que hagan permitirá la aplicación de procesos de mejora continua que a la postre derivarán en en mejores decisiones estratégicas.

Está claro que de la evaluación al desempeño interno surgirán los próximos jefes o coordinadores, si no en forma inmediata, sí en la lista de los prospectos mejor calificados por demostrar compromiso, actitud, iniciativa, don de mando, entre otras cualidades, y, claro, que desembocará en un mejor salario y prestaciones.

Empero a esta evaluación al desempeño de sus trabajadores u empleados, la empresa tiene ahora otra herramienta, la cual le permite conocer más a detalle la respuesta de quien, a final de cuentas, determina con su decisión si el producto (o productos que vende, en el caso por ejemplo de un supermercado) es el indicado tanto por la necesidad como por la calidad.

Esa nueva herramienta se le conoce como feedback (que en español significa “retroalimentación”). La empresa puede optar solamente por evaluar el desempeño de sus empleados o colaboradores y está bien, pues logra un gran avance al conocer, digamos, quién es quién entre sus trabajadores y la capacidad, anhelos y actitud de cada uno de ellos. Sin embargo, la tarea de la empresa se queda trunca.

El feedback surge para completar el ciclo de lo que toda empresa debe conocer. En síntesis es concatenar o enlazar las respuestas que dan tanto el colaborador o trabajador como el cliente a lo que se ofrece.

Si ya se cuenta, por un lado, con la evaluación del trabajador, la empresa tendrá que completar el ciclo con la evaluación que le dará el cliente; saber qué opina del servicio, de la eficacia, si fue atendido de manera debida o no, de los productos, si son las marcas de estos los que busca el cliente o exige otras, etcétera.

La palabra o evaluación del cliente es una prueba de fuego para la empresa (productora o distribuidora).

Es probable que hayas visto, al menos en alguna ocasión, que apenas abierto el supermercado hay reuniones de los jefes con los trabajadores o colaboradores a fin de reiterarles el breve decálogo de atender bien a la clientela -amén de otras indicaciones-, pues de ésta depende la existencia del comercio y, por ende, de las fuentes de empleo.

Ahí no queda el asunto, sino que ese tipo de comercios van más allá al pedirles a los clientes responder un breve cuestionario para evaluar el servicio. Esto completará la evaluación que en forma interna se realice. Así se cerrará el círculo.

Sabías que… Henry Ford II logró rescatar la empresa automovilística fundada por su abuelo. Se hizo cargo de la empresa a la edad de 27 años cuando registraba pérdidas millonarias. Su estrategia para salvar a la factoría fue innovarla.

IngridMoss

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