¿Cómo puedes ser un líder que impacte de manera positiva en el trabajo?

¿Cómo puedes ser un líder que impacte de manera positiva en el trabajo?

El buen liderazgo deriva en algo tan simple y sencillo: la paz y felicidad.

De tiempos muy remotos, al ser humano se le hizo saber que tenemos cinco sentidos; ya mucho más actualizados se le agregó “los cinco sentidos básicos”. Hoy en día se cuestiona mucho si son cinco sentidos con los que el ser humano a diario convive y está alerta. Lo cierto es que hay personas que han desarrollado un sexto sentido -o al menos una variante de éste-. ¿Cuál es? Es aquella percepción de negatividad que ciertas personas perciben.

Existen personas que cuando se entran a un hogar, a una oficina, a una empresa, a un aula escolar, etcétera, y hay algo negativo con mucha fuerza, de inmediato es percibido, detectado, por ellas y se sienten incómodas y se auto expulsan del lugar.

En cierto modo -obvio, guardando la distancia del caso- esto mismo sucede en el trabajo. Cuando hay armonía, prácticamente todo va bien y los planes y proyecciones se desarrollan en forma ecuánime, empero cuando se detectan constantes discrepancias, contínuas fricciones y hasta intentos frustrados para que todo vaya bien, entonces es ahora de ver qué sucede a fondo.

Y es que algo debe hacerse y más cuando están en juego el aspecto laboral de varias o muchas personas. ¿Quizá es el estrés cotidiano? ¿Tal vez algún miembro de un equipo de trabajo o el propio jefe o coordinador del mismo? ¿Probablemente sea el equipo de trabajo o el entorno o decoración de la oficina misma?

El asunto es ver dónde se rompió el hilo, ya que hasta hace poco todo estaba funcionando bien. Y es aquí, en este punto, donde hay que despejar la interrogante: ¿Cómo puedes ser un líder que impacte de manera positiva en el trabajo?

Si llegaste al puesto de líder (entiéndase líder como coordinador de grupo(s), jefe de Departamento o Área, subdirector o director) en una empresa fue por tu desempeño, capacidad, entrega y por tu cualidad de resolver problemas.

El buen liderazgo deriva en algo tan simple y sencillo: la paz y felicidad. Estos son principios esenciales en todo centro de trabajo, para después enfrentar otros aspectos (como la disciplina, capacidad, honradez, etcétera).

Y es que si no hay paz entonces habrá caos; y aunque la felicidad es algo mucho más complejo, en el trabajador o empleado al menos debe mostrar satisfacción por contar con un empleo y los beneficios que ello conlleva y que de una u otra manera llevan a la felicidad, si no total, sí cierta felicidad.

Entonces, el líder debe radiar esa seguridad en el equipo de trabajo; tendrá que demostrar que el ser líder no sólo es mandar u ordenar, sino también es escuchar lo que tiene que decir el subordinado; es entenderlo en momentos difíciles; es defender a los trabajadores en esas juntas de Consejo de la empresa que además de ser tediosas no falta el que quiera echar la culpa a los empleados, cuando en realidad hay que ver todo el espectro de lo que está pasando.

Un verdadero líder que impacta en los centros de trabajo se distingue y se le identifica con las dos primeras palabras cada mañana: “Buenos días”. Este simple saludo es, de entrada, la buena señal para todos y que empezará el día con los ánimos y los compromisos de cada uno para el buen desempeño en las labores asignadas.

Así como el líder debe ser modesto en el trato con sus subordinados, también su energía la tiene que demostrar cuando se requiera. La empatía no debe ser sinónimo de debilidad.

Entérate que… el fundador de lo que hoy conocemos como Walmart y Sam’s Club, Samuel Walton (1918-1992), dijo: “Los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar el autoestima de su personal; si las personas creen en sí mismas es increíble lo que pueden lograr”. Walton recibió en 1992 de manos del presidente de EUA la medalla de La Libertad.

IngridMoss

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