¿Cómo lograr un control interno exitoso en tu empresa?

¿Cómo lograr un control interno exitoso en tu empresa?

Sólo sobreviven aquellos negocios que se han preparado para enfrentar riesgos sistémicos, que han flexibilizado sus procesos y políticas para una adaptación rápida.

Si eres empresario o no, seguramente has escuchado dos palabras que ponen en alerta a cualquiera por el significado de esos dos términos: “robo hormiga”. Ese fenómeno sucede en la gran empresa, la mediana y pequeña, en supermercados, tiendas de conveniencia y hasta en los «changarros» y en los puestos o locales de los mercados públicos.

Y sea en uno u otro lado, lo cierto es que el común denominador es la “pérdida económica”, pues aun cuando se presume que el “robo hormiga” es de ‘poca monta’, la verdad es todo lo contrario. Si fuera nada más un producto el hurtado ese día, probablemente no significaría una alarma; sin embargo, no es así.

Pongamos como ejemplo la oficina de una empresa y en una parte de ella hay una fotocopiadora, de la cual no hay un control estricto para su uso; así, un empleado logró tres copias para uso personal; más tarde, otra persona sacó diez copias de igual número de página de un libro que le encargaron a su hijo; después, un tercer empleado sacó copias de un documento que le interesó y ajeno a la empresa… y así otros empleados. Al día siguiente, se registró un movimiento similar en esa fotocopiadora. Y al tercer día alguien gritó: “no hay papel” y días después otro más gritó: “ya no hay toner”.

Si eso sucedió en una semana, supongamos, al mes habría que multiplicarlo por cuatro y mucho más adelante por los doce meses con el fin de saber el gasto que provoca la fotocopiadora y si se justificó.

Este ejemplo sirve para señalar uno de los tantos puntos de control interno que debe establecer toda empresa o negocio.

El éxito de toda empresa o negocio no solamente estriba en vender más y cada vez aumentar la producción -lo que de entrada ya es más que bueno-, sino también de ejercer un exitoso control interno en todas las áreas de la propia empresa.

De hecho, eso es un beneficio para todos, es decir, tanto para él o los dueños y los trabajadores. ¿Por qué beneficiará a los empleados? Por la simple razón de que si no hay fugas de capital (en los diversos gastos internos que toda factoría hace), entonces habrá mayores posibilidades, por ejemplo, de un buen bono semestral o anual o un extra del aguinaldo o, quizá, mejorarán las prestaciones.

A fin de llegar a tener un exitoso control interno será indispensable establecer una serie de normas para eficientar las labores, los sistemas de vigilancia, la periodicidad de las auditorías (tanto generales como en lo relativo a las finanzas), los controles en las áreas (personas que nada tienen qué hacer en una determinada zona de trabajo, por ejemplo), los perfiles para seleccionar al nuevo personal, los sistemas de capacitación y hasta la autoevaluación del control interno, que conllevará a detectar posibles errores en todas las reglas o métodos establecidos.

En ese contexto y volviendo al ejemplo apuntado, se verá que la fotocopiadora estará para servicio de la empresa; no es que se impida sacar una, diez o cien copias, sino que ese número -cualquiera que sea- precisamente forme parte de los requerimientos del negocio.

“Sólo sobreviven aquellos negocios que se han preparado para enfrentar riesgos sistémicos, que han flexibilizado sus procesos y políticas para una adaptación rápida a eventos adversos, así como aquellas que cuentan con mecanismos de control interno en las empresas para mantenerse firmes en la operación y abiertas a las mejoras aún dentro de la crisis”, comentó, en un artículo para SalesUp, José Villacís, licenciado en Contabilidad y Auditoría y una maestría en Negocios lograda en Arizona, EUA.

IngridMoss

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