Recursos Humanos en la nueva normalidad

Recursos Humanos en la nueva normalidad

Antes de la crisis del coronavirus, los departamentos de recursos humanos ya se enfrentaban a complejos retos. Cómo adaptarse a la automatización de ciertas tareas, cómo captar talento cuando los perfiles y las necesidades de las compañías cambian constantemente o cómo implementar las nuevas formas de trabajo, eran algunos de ellos.

Sin embargo, la pandemia ha acelerado todas esas transformaciones y los directores de estas áreas deben replantearse cuáles serán sus prioridades a medio y largo plazo.

Así consta en el estudio “Cómo el COVID-19 está cambiando el perfil y la agenda de los Directores Corporativos de Personas” — realizado por Antonio Núñez, senior partner de Parangon Partners; Luis Huete, profesor del IESE Business School; y José Luis Álvarez, profesor en INSEAD—, que recoge los planes de los máximos responsables de recursos humanos tras la pandemia.

Además, el informe desvela cuáles han sido las principales funciones del departamento durante el transcurso de la crisis.

La primera y más repetida desde marzo, ha sido garantizar la salud de todos los empleados. La segunda, apoyar al CEO en la revisión de los planes estratégicos y de negocio y, la tercera, adaptar la organización a las nuevas formas de trabajo y tamaño de las compañías.

Sin embargo, a partir de ahora, cuando las plantillas se incorporan progresivamente a las oficinas: ¿Qué es lo que debe cambiar en las compañías tras el coronavirus? ¿Cómo repercutirán esas transformaciones en los empleados? Lo que está claro es que lo que haga recursos humanos tendrá una gran incidencia en todos los niveles de la empresa.

Retos ante la nueva normalidad

Según la encuesta realizada a 700 directivos de este área, el primer reto que deben abordar en los próximos 12 y 18 meses es asegurar la implementación de la estrategia corporativa. Y esta pondrá el foco en el propósito, la misión y los valores de la compañía.

Un 65 % de los responsables consideran que esa debe ser la prioridad de sus compañías.

Además de centrarse en la parte más intangible de las empresas, hay que rehacer los planes de recursos humanos, de forma que sean flexibles y puedan adaptarse a las circunstancias. También, un 65% de los directores corporativos de personas consideran que esta es la segunda medida que hay que abordar.

En todo este nuevo entramado, involucrar a los trabajadores será esencial. Es recomendable que la plantilla se sienta útil a la hora de enfrentarse a los nuevos desafíos. Además, en momentos de incertidumbre, los directores de recursos humanos deben ser el punto de referencia. Así lo piensan un 44 % de los mismos.

Por supuesto, como este área tiene que rehacer sus planes, tendrá que diseñar y reorientar la nueva forma de trabajar, algo que ha cambiado radicalmente durante la pandemia, cuando las compañías han introducido la actividad en remoto.

Reasignar equipos de trabajo

Paralelamente, tras los ERTE y nuevos planes de negocio —muchas empresas han cambiado sus líneas estratégicas— es necesario reasignar a los equipos y sus tareas. Algunas corporaciones tienen nuevas prioridades, por lo que hay que adaptarse a la nueva normalidad.

En ambos casos, un 37 % de los directivos consideran que estas son 2 del top 10 de las medidas que han de tomar.

Seguir un plan de crisis, prepararse ante un posible rebrote, desarrollar una comunicación clara y específica para cada parte interesada, hacer un seguimiento de la situación, actuar con agilidad y retener y hacer crecer el talento son otras de las medidas que recursos humanos desplegará en el próximo año y medio.

Por último, también es responsabilidad de los directores corporativos de personas «reconstruir las heridas», como indica el informe.

Hay personas que han perdido el compromiso con sus marcas o la motivación, tras verse despedidos temporalmente. Es esencial llevar a cabo actividades que restauren el bienestar de las plantillas.

Joaquin Vega

Joaquin Vega

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