La vida digital, el trabajo y las afecciones físicas que conlleva el home office

La vida digital, el trabajo y las afecciones físicas que conlleva el home office

Trabajar, estudiar, quedar con nuestros amigos por videollamada, asistir a conferencias y seminarios online la vida digital y las afecciones físicas.

La vida digital está causando conflictos con los trabajadores a distancia. El teletrabajo provocó ya una sobresaturación de estímulos provenientes de lo digital, un auténtico peligro para nuestra salud en forma de ansiedad, dependencia y problemas a la hora de dormir.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que las personas permanecemos de media entre seis y ocho horas diarias conectados a la red para diferentes actividades, unas métricas que han aumentado considerablemente a causa de la cuarentena. 

Quizá te interese:
Los 10 principales puestos de trabajo que demandan las empresas 2019

El problema con la vida digital, es que situaciones que nos rebasan como la ansiedad, el estrés o la depresión han incrementado en la población por la alta saturación de actividades digitales, lo cual también puede traducirse en trastornos del sueño, problemas de concentración y en una sensación de tener que estar en constante actividad, consecuencia del sencillo acceso a la información y la diversa oferta de actividades digitales.

Por su parte, el Internet nos nos abrió puertas a conocer casi cualquier cosa a través de una computadora o dispositivo móvil: cursos para aprender todo tipo de habilidades, asistir a ‘webinars’, ir de compras o hacer deporte con un entrenador digital, hace de las opciones un abanico infinito de posibilidades e incrementa las horas en él. 

Aunado a lo anterior, muchos inexpertos en la salud que están en redes sociales, procuran una autoexigencia excesiva en ejercicios que si bien una persona con poca capacidad para implementar una rutina de este tipo podría colapsar sin ayuda de un profesional. A ello se suman el compararse con otras personas y sentir que no se está haciendo lo necesariamente  productivo en lo que de debería  y de ahí podría derivar depresión. 

¿Cómo combatir la sobresaturación digital?

Como siempre y cada día, la recomendación es moderar la exposición a largos periodos de conectividad. Reducir las horas de uso de dispositivos electrónicos dentro de lo posible, baja los niveles de ansiedad. 

El apagado de los dispositivos en el momento que se terminen las actividades estrictamente obligatorias como trabajar, el colegio o cursos, ayuda a ocuparse en otras actividades que no requieran el uso del internet, por ende distraen de mantenerte horas de más en pantalla. 

Ocupar tu tiempo en organizar espacios en casa en función de las distintas tareas diarias, ayudan a mantener la mente y el cuerpo ocupado para quemar energía e ir cansado a la cama a dormir por la noche. 

Quizá te interese:
The Everywhere Office ¿sabes qué es?

No trabajar en el dormitorio es una forma de mantener al cuerpo atento y con cambios constantes que le permiten diferenciar las horas de dormir y las de trabajo, por lo que no es recomendable ni negocioable trabajar desde la cama. 

Apagar el móvil si no hay llamadas pendientes o mensajes, es una manera de acortar las horas en las que nuestro tiempo de desconexión digital potencializa su valor. En este contexto, tanto familiares como amigos deben comprender que un abuso de los dispositivos electrónicos puede afectar a nuestra salud mental a largo plazo, un uso responsable de los mismos incorpora la comprensión de los demás a nuestro rededor. 

Por: Azenet Folch

azenetfolch

azenetfolch

Deja un comentario