Motivarte para trabajar de mejor manera

Motivarte para trabajar de mejor manera

La clave del éxito muchas veces es la constancia y trabajo duro. Pero ¿qué pasa cuando te despiertas todos los días a la misma hora para hacer lo mismo una y otra vez? Bien dicen que cuando amas lo que haces, nunca trabajarás. Sin embargo, en muchas ocasiones la situación puede jugarte en contra y la motivación puede ir decreciendo. Eso le pasa hasta a los mejores y los más apasionados.

Entonces ¿qué se puede hacer para volver a tener dicha motivación? El secreto es muy sencillo… siempre se empieza por uno mismo. Así es, puede sonar un poco sin sentido e inclusive para muchos simplemente obsoleto. No obstante, comenzar por uno mismo siempre va a ser ideal para lograr tener motivación y mejorar como trabajamos.

Podemos empezar por simplemente convencernos de que queremos hacer las cosas. Es muy simple, por supuesto. Un simple trabajo de sugestión positiva puede hacer la diferencia. Comenzar por pensar que el trabajo no es tan pesado, o bien en vez de pensar cuán difícil puede ser llegar a la meta, cambiar el enfoque. ¿Por qué no pensar que tan bien te sentirás luego de terminar con el trabajo?

El punto es lograr hacer parecer que lo más complicado es lo más sencillo. El creernos que somos capaces de lograrlo. “Si puedo, es fácil y lo voy a lograr”. – Jorge Morales.

También es muy usual que podamos sentirnos desbordados, a punto de desfallecer y no sólo en el ámbito profesional, si no en el personal. A la larga, el ambiente en el que nos encontramos puede afectarnos en el ambiente profesional, afectando nuestro desempeño. Por lo tanto, estar bien concentrados en lo que hacemos es clave.

A pesar de ello, estamos plenamente conscientes que a veces mantenerse concentrado puede ser una labor titánica. Limitar la exposición a factores externos puede ser de mucha ayuda. Hacer saber a otras personas (en su mayoría las distracciones suelen ser personas) que no puedes estar siempre al pendiente de mensajes, e-mails, etc. Mientras estás en el trabajo.

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Por lo tanto, estar en control y aprovechar cada momento, así como las oportunidades que se presentan a lo largo de la jornada. Ya que con nuestras propias manos construimos no sólo nuestro futuro si no el futuro de otros, ya sean colegas, compañeros de trabajo, etc.

Lo anterior precisamente es un factor que puede ya sea enriquecernos o afectarnos. Rodearnos de personas que nos impulsen a obtener resultados, que puedan apoyarnos cuando lo necesitamos puede ser un punto de inflexión para realizar un mejor trabajo.

El trabajo, en su mayoría es colaborativo. Para lograr las metas en común es de gran ayuda el tener personas que trabajen a tu ritmo, con las mismas ganas. La motivación en muchas ocasiones se contagia y es benéfico para cumplir con todas esas metas que hay en mente.

Finalmente, una recomendación que seguramente hemos escuchado en muchos lugares, pero que, aunque la leemos una y otra vez, no la llevamos a cabo. Hacer de las cosas grandes, algo pequeño. Con esto no nos referimos a sugestionarnos de nuevo con que podemos hacerlo (aún cuando podamos) si no de dividir una tarea grande varias pequeñas.

El empezar con un proyecto siempre puede ser exasperante y puede darnos ansiedad. Empero, podemos superar todos esos sentimientos volviéndolos tareas pequeñas, esto con el fin de que sean más sencillas y podamos poner la atención suficiente a los detalles. Aunque lo creamos o no, estas acciones pequeñas pueden ser un cambio a la hora de motivarnos a realizar nuestros trabajos. El estar relajado es simplemente un cambio extraordinario.

Por: Teresa Maza

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