¿El capital humano cómo se verá afectado por Covid-19?

¿El capital humano cómo se verá afectado por Covid-19?

Hoy en día llegar a trabajar a una gran empresa es un logro del que no todos los profesionales -en sus respectivas ramas- pueden realizar.

La Organización Internacional del Trabajo estima que por la pandemia del coronavirus o Covid-19 la pérdida de fuentes de trabajo será el equivalente a unos 195 millones, tan “sólo en los meses de abril a junio” del año en curso. Es decir, la enfermedad hará desaparecer el 6.7% de las horas laborales a nivel mundial.

Las áreas de la economía donde -según el organismo- habrá mayor afectación son: sector inmobiliario y actividades administrativas; sector hotelero y de alimentación; sector de negocios y el área artística, así como las fábricas y los servicios de reparación, los comercios y tiendas.

Los pronósticos, entonces, no son nada halagadores. Aun cuando muy contados países -como es el caso de China- y una vez que han superado la pandemia, se perfilan a reorganizar su economía y a hacer un recuento de los daños, la realidad es que este 2020 es un año prácticamente perdido para la humanidad.

Pero ¿qué ha pasado con el capital humano que tiene toda gran o mediana empresa? ¿Lo conservó o también fue arrastrado como consecuencia de la enfermedad? ¿Lo despidió? Hoy en día llegar a trabajar a una gran empresa (sobretodo las trasnacionales) es un logro del que no todos los profesionales -en sus respectivas ramas- pueden realizar.

El éxito de una empresa no solamente depende del producto, sino hay muchos otros elementos que deben ser considerados y entre ellos está el “conocer muy bien a nuestros empleados y saber qué es lo que realmente les mueve” -indica Cecilia Jiménez, de la Universidad de Alicante, España-, para llegar luego -agrega- a la creación de equipos de trabajo, donde “debemos trabajar por un objetivo común, ir todos en la misma dirección”.

Muchos son los estudios sobre el capital humano o llamado también el “talento” y la conclusión es que toda empresa debe cuidar de ellos, pues en principio el que se vayan o que se les corra -sin una plena y grave justificación- provoca un desajuste en la red de producción o en la administración.

Toda empresa -grande, mediana o pequeña- sabe que le cuesta dinero integrar a la misma a un empleado -en cualquiera de las áreas- y más le costará prepararlo, capacitarlo y el tiempo que lleva enrolarlo a la cadena productiva o administrativa.

Según notas informativas, la empresa Visier (especialista en recursos humanos con sede en San Francisco y Vancouver) señala que el periodo de adaptación de un nuevo elemento en la empresa dura alrededor de los seis meses, lo que es un tiempo considerable y se habla de un solo elemento, ya no digamos si en un momento le renuncian o se van tres o cuatro elementos.

El “ambiente de trabajo”, querámoslo o no, es una de las claves más destacadas para que el capital humano se sienta muy identificado, contento y hasta satisfecho con su trabajo y con la empresa para la cual labora. En la evaluación 2019 que realizó la firma Glassdoor para las 25 empresas mejores para trabajar en México, uno de los denominados comunes fue ese: el ambiente de trabajo.

En México, donde hoy aún cruza la pandemia, no se sabe a ciencia cierta cuál será el número de despidos laborales; las notas periodísticas informan con número muy distantes, pues van de los 250 mil a más de dos millones de de mexicanos que perderán su empleo.

PUNTO DE REFERENCIA: Hoy, ante la pandemia, bien puede servir como ejemplo del capital humano todo ese ejército del personal médico (doctores, enfermeras, auxiliares, camilleros, etcétera), el cual se identificó con su papel ante la sociedad en estas semanas y meses difíciles y que extendió toda su ayuda para salvar vidas.

Por: Ingrid Aguilar

IngridMoss

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